Capital con una ruta definida.
La residencia por inversión es una estructura legal, no una compra. La construimos con asesoría jurídica y fiscal evaluada en ambos lados, desde la prueba de capital hasta el registro de la empresa y el propio permiso.
Tres estructuras. Una cifra honesta.
Los umbrales dependen del destino y de la estructura. Indicamos el suyo por escrito en la evaluación, incluidos los costos que nadie anuncia.
Empresa productiva
Capital invertido en una empresa operativa, existente o creada para usted, con un plan de negocios defendido ante las autoridades. Es la ruta clásica y suele tener el umbral más bajo.
Inmuebles
Adquisición de propiedad elegible cuando el destino lo permite. Gestionamos la debida diligencia, el registro y el permiso que sigue a la escritura.
Jubilación e ingresos
Un ingreso pasivo estable, pensión u otro, puede fundamentar la residencia en varias rutas. A menudo es el expediente más sencillo de los tres.
Primero la estructura. Luego el sello.
Evaluación
Origen del capital, estructura objetivo, situación familiar, residencia fiscal. Respuesta por escrito con el umbral exacto y el costo total de su ruta.
Estructuración
Constitución de empresa o diligencia de adquisición, transferencia de capital con origen documentado, registro ante el banco central cuando sea necesario.
Expediente y protocolo
La solicitud de residencia se apoya en la estructura registrada. Se presenta y defiende por abogados; la vivienda se asegura en paralelo si se muda ahora.
Cumplimiento
Los permisos de inversión conllevan obligaciones: empleos creados, capital mantenido, declaraciones. Las programamos para que la renovación sea una formalidad, no una carrera.
Las rutas de inversión se revisan caso por caso con socios jurídicos y fiscales cualificados. Los requisitos, las responsabilidades y los cargos aplicables se explican por escrito antes de cualquier transferencia.
¿Qué compra realmente tu capital?
Una evaluación confidencial responde por escrito con el umbral, la estructura y el calendario.